Sobrevivir en un mundo de tiburones

Una vez, en el año 2017, tuve la oportunidad de tener a una tortuga marina recién nacida en mis manos. En Monterrico, lugar famoso para vacacionar y darse un baño en la playa, pude ver como las tortugas, a minutos después de haber nacido, se dirigen, sin que nadie se los indique, hacia el mar.

Sobrevivir en un mundo de tiburones. (Ilustración, Centennial: Gérman Gómez).

A mí me parce fascinante el instinto impregnado en cada uno de estos animalitos.

Probablemente no saben por qué, pero entienden que tienen que dirigirse al mar para sobrevivir. Ahora se preguntarán ¿por qué hablo de tortugas marinas en mi columna de esta semana? Ya voy a ello. Los animales, en este caso estas criaturas, tienen un instinto que los mantiene alerta para mantenerse vivos. Desde que nacen ellos hacen lo posible para estar a salvo, sin que nadie se los ordene o sin ellos razonar realmente el porqué, y lo que más me llama la atención es que el humano también lo hace.

Hace poco tuve la oportunidad de participar en un programa de radio con el tema de informalidad en el trabajo. Muchos aspectos influyen en este sector laboral, pero siento que se puede englobar todo como «aprender a sobrevivir».


El trabajo es una de las necesidades básicas de cualquier hombre, y más en un mundo como el nuestro. El dinero se ha convertido en un aspecto indispensable para poder, no vivir bien, sino vivir a secas. ¿Qué pasa cuando este escasea? Pues que las personas tienden a asumir riesgos y fluctuar en el margen entre lo legal y lo ilegal.

No obstante, la informalidad se puede dar de muchas maneras, incluso hay emprendimientos que, aparentemente son formales, pero en la realidad son todo lo contrario. Según el INE (Instituto Nacional de Estadística) en Guatemala hay un 70% de trabajadores informales. Sin embargo, según los datos del IGSS, el porcentaje de trabajadores informales en Guatemala asciende al 80% del total de ocupados.


¿Por qué hay tanta informalidad en Guatemala? Confluyen muchas razones y, con riesgo de equivocarme porque evidentemente no soy economista, los complicados trámites, la falta de conocimiento y la necesidad hacen que las personas opten por optar por la informalidad antes de formalizarse.


Pensemos en los mercados, en los vendedores ambulantes y en las personas que se desarrollan de esta manera. Teniendo en cuenta que la mayoría no va a ganar el salario mínimo, no tiene sentido que ellos se desempeñen de esta manera ¿verdad? A como yo lo veo, a ellos los mueve la necesidad. Ellos necesitan sobrevivir, como las tortugas marinas al inicio de su vida. Existe el deseo de tener un medio de cómo subsistir que tratan de encontrar, como sea, un lugar en el que sus habilidades y su escolaridad les permita fluctuar.

Existe un instinto natural en el hombre que los lleva a sobrevivir en un mundo en el que las oportunidades escasean cada vez más. Así como las tortugas, todos hacen lo posible para obtener un sustento. Al final, cada uno desea llegar al mar, aunque no todos pueden llegar al mismo.

 

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